SOCIEDAD
Los investigadores se meten en computadoras, lineas
de celulares y hacen seguimientos satelitales
de autos
INFRAGANTI
Infidelidad:
cada vez hay más mujeres bajo la lupa de
detectives
Hoy son las principales
presas de los "sabuesos" privados. Ellas
trabajan y se sienten dueñas de sus cuerpos.
Se cuidan más que los hombres a la hora
de dejar indicios y señales. Y no revelan
su secreto ni a sus amigas íntimas.
Por: Mariana Iglesias
Boleros, tangos, novelas, películas, miles
de historias atravesadas por la eterna (¿inevitable?)
traición amorosa entre hombres y mujeres.
Tema viejo si los hay, ¿qué podría
decirse de nuevo sobre la infidelidad? Que hoy
en día ellas juegan tan fuerte como los
hombres. La mitad de las mujeres de más
de 35 años ha tenido al menos una experiencia
extramatrimonial, dice una investigación
del Journal of Couple and Relationship Therapy.
Las agencias de detectives locales confirman la
cuestión: hoy sus principales presas son
las mujeres.
Aclaración pertinente: se dice que los
hombres son los principales clientes porque tienen
más plata. Es posible: un detective puede
cotizar su jornada en mil pesos. La psicóloga
Irene Meler -especialista en género- sostiene
que los hombres recurren más a los detectives
"porque son más posesivos y paranoicos
que las mujeres".
Aun en la infidelidad, las diferencias de género
son imborrables. Dicen los detectives que el hombre
puede tener muchas amantes mientras que las mujeres
suelen engañarlo con un solo novio. También
dicen que ellas son mucho más perceptivas,
que enseguida se dan cuenta si el hombre tiene
una historia fuera de casa, y que en cambio los
hombres desconfían cuando ya está
todo dicho.
"Actualmente tengo más clientes hombres
que mujeres. Los seguimientos pedidos por los
hombres son los más fáciles. Ellos
vienen a pedir que investiguen a su mujer cuando
ya es obvio que tienen un amante y están
a punto de echarlos de la casa", explica
a Clarín Raúl Di Nucci,
gerente de la agencia Cie Investiga.
Ocurre que la mujer es mucho más cuidadosa
a la hora de tener sexo fuera del matrimonio.
No deja indicios ni señales. Y es uno de
los pocos secretos capaz de callar, aun ante sus
mejores amigas. Ya lo dice Joaquín Sabina:
"Los hombres engañan más que
las mujeres; las mujeres, mejor".
En la agencia El detective privado, Alan dice
que "todo está equiparado entre hombres
y mujeres". Y avala la intuición femenina:
"Si una mujer desconfía tiene razón,
no se equivoca. El hombre tiene tan poca percepción
que a veces nos contrata y la mujer no tiene ningún
amante". Pablo, de Infidelidad Cero -agencia
que ofrece el servicio de psicólogos además
de los detectives- dice que la infidelidad de
la mujer ahora "se visualiza más"
y hace hincapié en el rol de la tecnología:
"Internet, chat, celular, todo favorece para
que el engaño sea más fácil
y discreto". Claro que estos detectives se
meten en computadoras, celulares y hacen seguimientos
satelitales de autos.
"Aumentaron los contratos de los hombres
porque la infidelidad de la mujer está
a la misma altura", confirma el detective
Miguel Maiolino, de la agencia Newbery. Daniel
Pinedo, de Troyan Detectives, corrobora el mismo
grado de infidelidad "porque la mujer trabaja
y tiene más independencia económica
y medios tecnológicos". "Asistimos
a un crecimiento de la infidelidad que igualó
a hombres y mujeres -dice la sexóloga Diana
Resnicoff-. La mujer trabaja, se autoabastece,
y entonces reclama, elige, se siente segura y
dueña de su cuerpo. Perdió el miedo
y no acepta que su compañero tenga otras
historias".
¿Qué hacer con la infidelidad?
El psiquiatra Pedro Horvat, de la Asociación
Psicoanalítica Argentina, lo explica así:
"Hay una fidelidad que es la de los juramentos,
que tiene que ver con aspiraciones ideales. Hay
otra fidelidad cotidiana, ardua e imperfecta,
que se construye día a día entre
dos personas a partir del amor, la tolerancia
y el entendimiento sexual. Por ello, la fidelidad
no se jura ni se reclama: se obtiene".
El protagonista de "El último encuentro",
genial novela del húngaro Sándor
Márai, se pregunta: "¿Qué
significa la fidelidad, qué esperamos de
la persona a quien amamos? ¿Exigir fidelidad
no sería acaso un grado extremo de la egolatría,
del egoísmo y de la vanidad, como la mayoría
de las cosas y los deseos de los seres humanos?
Cuando exigimos a alguien fidelidad, ¿es
acaso nuestro propósito que la otra persona
sea feliz? Y si la otra persona no es feliz en
la sutil esclavitud de la fidelidad, ¿amamos
a la persona a quien se la exigimos?". No
tiene respuesta. |